Ave Fénix, por Nora Koiffman

ave-fenix
Dra. Nora Koiffman Vinokur
Psicoanalista. Miembro de la Fundación Estilos.
Integrante del Equipo Adultos Mañana.

Dirección Christian Petzold

Adaptación de la novela “ Le retour des cendres “ de Hubert Monteilhet

El fénix (griego antiguo: φοῖνιξ1 2 , romanización: phoînix, pronunciación: pʰó͜ɪ̀nikʰs (clásica), pʰˈyːnikʰs (koiné), ɸˈyniks (bizantina)) correspondiente al Bennu egipcio, es un ave mitológica del tamaño de un águila, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, de fuerte pico y garras. Se trataba de un ave fabulosa que se consumía por acción del fuego cada 500 años, para luego resurgir de sus cenizas. Según algunos mitos, vivía en una región que comprendía la zona del Oriente Medio y la India, llegando hasta Egipto, en el norte de África. Muy presente en la poesía árabe (En árabe: Al- Anka).

Nelly regresa de un campo de exterminio. Su amiga la conduce. En el puesto de control les solicitan los documentos. Pueden responder con sus papeles; pero entre el espacio extenso de una noche oscura, medida, y el foco de una linterna acechante, el soldado ordena ver el rostro de Nelly, envuelto en vendas. Al correrse las vendas con un gesto de dolor, que es espanto y también dolor moral, el soldado retira la mirada y se disculpa..

En un consultorio, revisando ese rostro mutilado, el médico dice que Nelly tuvo suerte. Sobrevivió porque la dieron por muerta. Describe en jerga médica lo que ese rostro muestra y la causa. Pregunta a la paciente si ella puede ver. Pregunta compleja. Fuerte discordancia entre el recuerdo del propio rostro y la transferencia de esa imagen que es recuerdo en un espejo y en la mirada del otro.

El médico le pregunta cómo querría verse. Ofreciéndole un catálogo, le dice que ahora es su elección. Sugiere que una cara nueve puede ser ventajosa, “no identificable”.

Nelly responde; “Quiero verme como solía verme”. Se le responde que nunca es lo mismo.

La protagonista busca desesperadamente fotos, quiere ver cómo era mirada. Encuentra una foto donde su marido la miraba. Los rasgos de su rostro y una mirada de amor.
Aquello que no encuentra aún, que solo recuerda. Hay diferencia entre una RECONSTRUCCIÓN y una RECREACIÓN de su cara.

Se le dice hermosa. No es ese el punto .Aquello que estaba ya no está.

Su amiga consiguió una morada de paso. Agradable. En donde una mucama cocina “inventando lo que no hay”, intentando contagiar a Nelly el entusiasmo de un nuevo hogar: Palestina. Un hogar con otro paisaje, en donde Nelly podrá volver a cantar. Otro espacio en donde volverá a ser posible cantar en alemán, sin que hacerlo, hiera.

Nelly pregunta por su amor. Escucha que su familia está muerta y que ella es heredera de una copiosa suma. Escucha de amigos traidores. Y solo quiere saber de su esposo.

Regresa a su casa en ruinas. El director, entre los escombros, ubica un espejo trozado.

Lene le cuenta de la traición de Johnny. Nelly no quiere escuchar. Le pregunta si piensa que él la reconocerá.

Sale a su búsqueda. Un ciego músico la orienta hacia Fénix, el club americano. Se escucha una canción de amor: “Noche y día mi anhelo sigue impoluto, eres el elegido”….
El ciego no es tal. Le pide algo de dinero Un soldado la estrecha y alguien le dice “es la chica equivocada”.

De regreso a casa en penumbras busca sus rasgos en un espejo.

Nelly está decidida .Es por su amor que quiso permanecer viva. No quiere aceptar que eso este perdido. Su amiga le da un revólver para que se cuide. Lene ya sabe. Nelly emprende su viaje.

El encuentro.

Johhny no la reconoce. “Te ves similar a mi esposa” Su rostro no le es familiar, su voz no lo toca. A pesar de encontrar esa mirada ciega, Nelly mendiga formar parte del trato que él propone. Actuará ser la esposa que vuelve de los campos de exterminio, creerán que no murió y el podrá cobrar la herencia. “Quizás no esté muerta” El dice: “Está muerta”.

Para copiar a Nelly, ella debe practicar la letra, ensayar su firma. Es SIMILAR. Es casi IDÉNTICA. Ella calzará sus propios zapatos (lo único que no fue quemado) y reconstruirá su aspecto copiando la foto de una actriz que imitaba cuando cantaba.

Ella lo interpela. “Así no se regresa del infierno”. El afirma que nadie pregunta, que nadie quiere saber. Ya reconstruida, le pregunta: “Me reconoces?”.

Nelly necesita que él le hable de Nelly. De sus recuerdos con ella. Busca signos del amor que hubo, cuando ella era su falta. Recuerdos. El rechaza su tacto. El contacto de los cuerpos a él le es extranjero. Incluso en un abrazo.

Va diciendo su sentir a su amiga: “Por él viví y como no me reconoce, estoy muerta nuevamente”… “Ahora me hizo convertir en Nelly nuevamente… Volveré con él”… “Estoy celosa de mi”…“es como si nos estuviésemos conociendo nuevamente”

Nelly intenta pensar que no fue traicionada.

Final

Johhny ensaya con Nelly el retorno. Ella se dará a ver y cuando se aproxime a él ambos cerrarán los ojos.

Lene le cuenta a Nelly que su esposo se divorció al día siguiente del arresto. Le dice que se cuide, no la juzga.

Lene se suicida. Ella, confidente del horror, de la imposibilidad del duelo por lo perdido, no soporta proseguir. No sabe cómo hacerlo. Ella está en el infierno. No puede volver a empezar. No habrá Palestina para ambas. .Sin Nelly no cuenta con la voluntad de volver a comenzar.

Johhny propone rasgarle la piel con la inscripción que se usó para identificarla en el campo, sin ver la que ya lleva en su antebrazo. “Te dolerá un poco”.

Ese pedido hace límite. Nelly concluye. Acepta que algo se perdió. Saca el revólver, pero no lo mata.

Con Johhny al piano, canta “Cerré los ojos, ahora no tengo que cerrar los ojos para verte. Eres mi amor, eres mi vida…El amor es una chispa perdida en la oscuridad.

El queda fuertemente turbado por el efecto de esa voz en su cuerpo, y recién entonces ve la marca del campo en el antebrazo de la que fue su mujer.

Nelly se retira.

Consideraciones

La experiencia del horror no despoja a la protagonista de la posibilidad de habitar el espacio transferencial. Nelly no enloquece. No pierde la dimensión del Otro. Cuenta con la posibilidad de leer las percepciones, cuenta con nombres para habitar el mundo.

La actualización del horror del más allá se encarna para ella en la pérdida de esa mirada de él, causa para ella de su voluntad de retorno a la vida. Si él la mira ella está viva nuevamente. Busca en él esa mirada que le vuelva a dibujar el rostro perdido. Dibujo que ella intenta vestir de palabras, de recuerdos. Que fue para ese Otro que era su amor.

Ella no odia. Tampoco puede sola hacer ese trabajo de duelo. Con Lene habla. Su amiga, testigo de ese proceso, la acompaña sin molestarla.. Le procura los cuidados iniciales para que Nelly decida. No puede perder ese amor ni esa imagen, sin volver a pasar por Johhny.

El pedido de la nueva–vieja herida en la piel, marca del sin rostro, da cuenta del final. Elige no matarlo. En él, el recupero de la imagen, se produce por la huella de la voz.

El canto para ella, es quizás expresión de voluntad de un volver a empezar. Voluntad que depende del Uno.


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