“Te doy mis ojos”

Por Susana Marinetti (*)

Tomé como referencia una película española de violencia de género que se llama “Te doy mis ojos”. Trataré de hacer un corto recorrido por la identificación para luego entrar un poco más en la función fálica y finalmente responder de alguna manera que amor, hay ahí, en tanto-dolor. Traeré la película para hacer un intento de ejemplificación con lo dicho para trabajar un dicho que versa en: Un hombre podría ser un estrago para una mujer.

Para poder entrar en tema será necesario primero definir “Estrago” del latín stragare (asolar, desbastar) grafica el arrasamiento subjetivo en cuestión. La clínica revela como adquieren figurabilidad el “Tragarse” o “llevarse puesto” al otro. Este término viene asociado a la dupla madre-hija pero en este dicho da un giro a la dupla varón-mujer.

En primera instancia precisaré algunas nociones sobre el complejo proceso de identificación, sin la cual habría lenguaje pero no simbólico, palabras pero no significantes, eso que representa el sujeto para otro significante, teniendo como perdido al objeto a.

Dice Silvia Amigo en su libro ”La autorización de sexo”: “Identificarse con otro implica, de ese Otro, tomar un significante, forcluir su sentido e incorporarlo como letra y dejar decantar lo que no resulta, del Otro identificable, a saber el objeto a. Luego identificación implica una adquisición subjetiva, escritural y no una copia banal. Lo que resta que no ha sido identificado, su resto-residuo, “a”, lo extranjero que hará que el Otro sea siempre otro, ni domesticable, ni colonizable, ni absorbible por entero pero también y a la vez, temible y deseable.” La pregunta sería ¿Cuándo deseable y cuando temible?.

Es necesario detenerse brevemente en la sexuación así, dirá Lacan que del lado del hombre se identificará al padre, al padre de la primera identificación, al padre de la horda en tanto que padre muerto. Esta identificación, incorpora algo y algo cae ya que en esta lógica nunca es total. Ingresar al mundo de la ley, algo se va a inscribir en la lógica fálica acotada, algo del padre se pierde y eso que se pierde inaugura lo traumático, el aparato no puede asimilar el todo, el TODO no es simbolizable, lo que cae de esa identificación como resto es el “a”. Ahora en esta identificación a la lógica fálica la ilusión del TODO queda en la fórmula del lado hombre, del para TODO de su hombría. Mujer queda del lado del NO TODO, deja la falta en juego el No-TODO-MUJER.

El falo es el significante mayor que tracciona tras de si la cadena de los significantes si se logra la primera identificación, previa a toda relación de objeto, es esta identificación la que hace aparecer al objeto, de esta forma queda circunscripto al goce fálico, enmarcado en la búsqueda de lo que como producto a la inscripción de la función fálica (el objeto a), resto no absorbible del padre, ese resto que no es representado aparece del otro lado, lado femenino, como objeto a. Luego ellos desean a las mujeres a la vez que ellas le recuerdan el fracaso de la identificación.

Poder con ese límite al universal de la identificación, implica que se podrá disfrutar de esa apertura al no todo de la identificación al padre, que permite algún lugar para que el objeto de toda grandiosidad, de toda potencia, tome su lugar de causar el deseo.

Pero, por otra parte estará quien no pueda con eso, luego se aferre a querer alcanzar las alturas de la grandiosidad, quién pretenda esa copia certificada del Dios padre, vivirá al objeto como objeto mancha, que le recuerde la imperfección de su grandiosidad, así, estaríamos en presencia de aquellos que vivirán lo femenino como amenazante y estarían las condiciones dadas para devenir misógino, enemigo de lo femenino. Si el superyo dice GOZA, dirá de alguna manera ¡sé el padre!, ¡se campeón!, ¡sé el mejor! ¡no te rebajes a portar el agujero del deseo! (Silvia Amigo).

Para un hombre que no puede hacer de su mujer su objeto a, causa de deseo y goce, instalado de ese lado se hará núcleo de un súper yo cruel, demandante, resentido, reprochador, culpabilizante, la mujer colocada en esta temible posición devendría la “superyomitad” (al decir de Silvia Amigo) del hombre que impedido de amarla, no puede sino vivirla como, durmiendo con el enemigo. (Este sería el caso de Pilar)

Te doy mis ojos

El corazón se acelera, parece que se te nubla la cabeza, parece que se

Te llena la nuca y el cuello de hormigas, te secas por dentro, se para

El Aire, el ruido, separa todo y no ves.” (Antonio).

Antonio y Pilar son los protagonistas y llevan varios años casados quienes vivieron esos años bajo el yugo de la violencia de género. Pilar había sido varias veces hospitalizada, cuando comienza la película ella está tomando sus cosas para ir de su hermana junto con su hijo. Esta primera separación, luego va a ser trascendental en la vida de Pilar.

La hermana la recibe y le consigue un trabajo en una iglesia donde se pone al tanto de las pinturas que se encuentran ahí, lo cual empieza a cambiarle la vida. Pilar ama los frescos con los que se encuentra en ese lugar. Para ese entonces cumple años su hijo y la madre de Pilar invita a Antonio. Cuando el nene apaga las velas Antonio se acerca a ella por atrás y la huele profundamente, ella percibe ese acercamiento y se queda quieta como sintiendo placer por ello.

En una charla entre hermanas Pilar le cuenta como Antonio le pide casamiento y entre las cosas que dice es que “se hacían regalos como por ejemplo, ella le regala su nariz, sus orejas –todo esto lo cuenta con entusiasmo hasta que recuerda que él le regala sus manos.

Mientras acontecen estos hechos Antonio va a grupos de hombres violentos, el profesional les pide que digan que les pasa en el cuerpo cunado aparece la ira, Antonio refiere que no tiene palabras, no sabe que decir. Dice: Las palabras no me salen.

El Profesional le pregunta: “¿Qué echas de menos de Pilar?” no sabe que contestar, ante la insistencia del profesional él dice: “El ruido que hace” le pregunta por eso y responde “Pilar se mueve rápido en la casa y hace poco ruido y se pone ligerita y eso es suyo ese ruidito”

Se producen varios encuentros entre ellos antes de volver a estar juntos, en el 1ero de esos encuentro Antonio le dice que él habla con su psicólogo donde él entiende que debe controlar su ira, que lo esta haciendo y que eso le pasa porque dice: “Me ha sido dado todo, no he elegido, quiero decir que no tengo deseos.”

Antonio no puede registrar deseo, no tiene deseos, dice “Me ha sido dado todo…” ¿significaría esto, que en este todo fálico, no pudo conectarse con su falta? ¿Se relaciona acaso con una falta de la que no dispone? No puede decir que algo falta, su fantasía de completud estará suturada con la presencia de su esposa que siendo la falta misma, por ser mujer en un NO toda del lado femenino, funciona velando la falta de Antonio. Pilar, como su nombre lo indica es su pilar, su sostén, es su objeto, luego taponamiento, ausencia de su falta, el “Me ha sido dado todo.” Se corresponde con el “…no tengo deseo”, esta falta de deseos hacen también a su falta de angustia traducida en una ira arrasadora, estragante.

En el segundo encuentro tienen sexo, y en el mientras tanto Antonio le pide regalos, Pilar le pregunta que quieres, contesta TODO quiero TODO y se da un juego de palabras y regalos:

-Que quieres que te regale? –dice Pilar

-Quiero tus orejas… -responde Antonio.

-Te regalo mis orejas..

Esto se repite varias veces con el resto del cuerpo de Pilar hasta que le pide los ojos y ella responde “Te doy mis ojos”.

Pilar queda ciega de muchas formas, deja de ser ella misma. Tiende a aparecer como literalidad la ceguera y la entrega de partes de su cuerpo. Antonio queda circunscripto al goce fálico, enmarcado en la búsqueda de lo que como producto de la inscripción de la función fálica, va a ir a buscar el producto del complejo de castración, ese objeto a, en un trozo de cuerpo de mujer. Por eso Lacan va a decir: “El acto de amor es en el hombre la perversión polimorfa del macho, creyendo abordar a la mujer solo aborda al objeto a, causa de su deseo”

Siguiendo con sus vidas, se casa su hermana y en el casamiento viene Antonio invitado por Pilar lo que ocasiona una discusión entre hermanas y terminan separadas.

Ya en el ámbito nuevamente del matrimonio Pilar le hace saber que ella tomará un curso para preparase como guía de turs para cuadros (cosa que a Antonia no le agrada)

Un fin de semana ayuda Antonio, a levantar paredes a la casa de su hermano, quienes terminan burlándose de las cosas que propone el personaje en cuestión. Ya de vuelta a su casa empieza a hablar de su hermano diciendo que cualquiera levanta su casa, con un préstamo otorgado por el padre sin intereses y para ello, lo ayudan a levantar paredes, mientras que él dice: “me deslomo trabajando en el negocio familiar”. Mientras hace este relato se va alterando, le pregunta a ella que piensa y no sabe que decirle, intenta algunas respuestas pero no están a la altura de lo que espera Antonio, lo cual lo altera mas, termina saliendo del coche dándoles patadas interminables al mismo como muestra de suma ira.

Es de destacar la angustia que atraviesa Pilar. Queda a merced de la sensación del deseo del Otro, lo que estaría implicando que con el gran Otro no es posible establecer ningún tipo de nexo subjetivo ni de reconocimiento. Queda arrasada, estragada.

Las discusiones y malos entendidos prosperan junto con las amenazas, ahora Antonio no le pega pero siempre esta ahí, al límite. El profesional le pide que escriba en el cuaderno las cosas que le van pasando en su relación con Pilar, termina diciendo que ella puede conocer a otro e irse por que él no es NADA y que quiere una relación “normal”.

Pilar se encuentra con la madre en el cementerio ya que conmemoraban algún acontecimiento del padre. La madre le dice que se arrepiente de no haber ido a ver a su hermano cuando estaba muriendo, agrega: “No era que tu padre no me dejara ir, pero puso tantos impedimentos que al final yo no fui…Pilar le pregunta “Eso es lo único que no te perdonas?, que te pasa, te gustaba tu vida de mártir, siempre al lado de un tío que te amargaba la vida?, o es que te gustaba ser la mas buena, la mas comprensiva y que todo el mundo se compadeciera de lo mucho que lo aguantabas.

-Lo aguantaba por vosotras –manifiesta la madre

-Eso es mentira –dice Pilar- aguantaste por ti.

– Yo no supe hacerlo mejor hija. Inténtalo tu.

Antonio va a la iglesia para ver como trabaja ella. Pilar se encuentra en su esplendor, está hermosa, da clases muy buenas y cada vez va más gente a escucharla. Vuelve a hablar con el profesional diciendo que en ella hay algo diferente, por que esta más linda, se arregla, más guapa y agrega que hay algo diferente.

Vuelve a hacer referencia a la NADA que se siente. Resalto el “nada”, ya que Antonio va del TODO a la NADA. Pide de Pilar TODO pero él se sienta NADA, parado ahí con imposibilidad de movimiento, no entiende que pasa con Pilar, no entiende que hay ahí, ella pone en juego un deseo y lo siente como amenazador.

Esa noche Pilar le dice que tuvo una oferta de trabajo para guiar exposiciones en un banco de Madrid, piensa ir y venir en el día, agrega que lo invita a dejar Toledo e ir a vivir a Madrid dándole diferentes opciones, de las cuales no acepta ninguna. Toma su abrigo y se va, durmiendo esa noche en el sillón.

A la mañana siguiente Pilar se estaba vistiendo para ir a su entrevista de trabajo, Antonio se acerca a ella y empieza a hablarle con una vos y un tono conocido, exigiendo “mírame cuando te hablo”, denigrándola “haber muéstrame ahora la historia de ese puto dios que no se que…”, “ahora en este mismo momento…” mientras sonaba el timbre una y otra vez – su compañera de trabajo la venía a buscar para ir juntas a sus entrevistas. Le grita que lo haga, toma el libro con las fotos de los cuadros de la iglesia y mientras sigue con sus dichos lo va rompiendo, lo tira mientras va hacia ella, le va rompiendo la ropa hasta dejarla desnuda. Continúa diciendo que le gusta que la miren, a continuación la empuja hacia el balcón y cierra la puerta mientras dice “Si te gusta que vean pues que te vean…”. Pilar aplasta la cabeza contra el vidrio llorando y casi rogando por entrar, Antonio abre la puerta, la toma del cuello mientras sigue hablando. Pilar se orina.

Lo real surge como lo que esta fuera del lenguaje y es inasimilable a la simbolización, e imposible de obtenerla de algún modo, es lo imposible de imaginar. Lo real es el objeto de la angustia; no tiene ninguna mediación posible y es por lo tanto y dicho por Lacan (S 2) “…el objeto esencial que ya no es un objeto, sino ese algo enfrentado con lo cual todas las palabras cesan y todas las categorías fracasan, el objeto de la angustia por excelencia”. Pilar se orina, sabe que Antonio, la puede matar.

Va a hacer la denuncia pero no puede. Se va. Vuelve a la casa y no habla. Antonio se va poniendo cada vez más nervioso. Pilar dice no te quiero y no te voy a querer nunca mas.

-Qué vas a hacer? Vas a dejarme? –toma las tijeras mientras se cortas las venas de las muñecas diciendo “…yo no vivo sin vos.”

Aparece la escena en el hospital Pilar nuevamente junto a su hermana a quién le dice: “tu me escuchaste pero yo no podía hablar” su hermana responde “…pero ahora puedes”:

-Tengo que verme. No se quién soy pero tengo fe en mí. Hace demasiado tiempo que no me veo. No te lo puedo explicar…-

Conclusión.

Lacan sostiene en inhibición, síntoma y angustia que el neurótico en relación con el partener se manifiesta según la prevalencia de lo imaginario, lo simbólico y lo real, esta prevalencia se da en el encuentro amoroso pero en el encuentro amoroso, se manifiestan otro tipo de clínica y para ello tomo la hipótesis de Estela Maris Rivadero en su libro “Fracasos de amor” donde manifiesta que el amor en sus tiempos originarios no ha sido transmitido desde el Otro, dice “…el muro de la castración no se inscribe en su faz liberadora”.

Que la falta sea el punto de inicio, no significa ello que sea transmitida universalmente, lo central, es la forma que ella –la falta- es transmitida, es decir como cada quien transmite la demanda, -que como es de saber es siempre demanda amor- se articula en el discurso y se pone de manifiesto en sus deficiencias.

Tomando como referencia un dicho de Lacan que versa “solo el amor permite al goce condescender al deseo” pero si su transmisión con el Otro fue fecunda, motivo por el cual Stella Maris Rivadero atraviesa su libro diciendo que esto depende de la escritura de lo que no puede decirse. ¿Qué escribe la escritura? Dice: “El estilo de cada cual advertido de sus marcas que el objeto imprime”

Siguiendo con este pensamiento, donde el amor debería transmitir una demanda y que esta demanda es justamente demanda de amor, debería así, este amor hacer que el goce condescienda al deseo pero, justamente en este caso entre Pilar y Antonio no es lo que pasa, Pilar si, condesciende pero no del goce al deseo, sino que ella condesciende en lo que él, se apasiona.

Según el diccionario de la Real Academia Española condescender significa: Acomodarse por complacencia a la voluntad del otro. Goce, es imperativo superyoico, obliga a gozar hasta llegar a extremos como la muerte misma. Así Pilar condesciende significativamente a la voluntad de Antonio; Antonio intentar tapar, taponar su falta sin revestimiento fálico. Ella es su “objeto” quiere su cuerpo TODO, en partes y la suma de TODAS ellas, renegando de su propia falta, la toma, le impide la entrevista de trabajo, la somete, la rebaja para que se quede, por que el hecho de la separación lo deja des-habitado, o sea, sin ninguna posibilidad de mediación simbólica, motivo por el cual, Antonio, ante la ausencia de su “pareja”, es ausencia total, no lo resiste, reniega. En esta literalidad de ser uno con el otro, se instalan sus estragos traducidos en ira irrefrenable tomando el carácter de pasajes al acto, como lo acontecido en el corte de venas, en las charlas de Pilar en el museo, como así también cuando quiso acceder a una entrevista de trabajo.

Por otra parte teniendo en cuenta que el complejo de Edipo representa la regulación del deseo por la ley, es la ley del principio de placer que le ordena al sujeto “Goza lo menos posible”. Si hay prohibición es porque el deseo es de transgresión, o sea, se trata de que hay un deseo pre-existente y la ley lo regula. Pero en el caso de Antonio y Pilar NO hay prohibición, se transgrede la ley por que se pasa directamente al cuerpo sin mediación simbólica, luego “es” una relación incestuosa ya que hay violación del cuerpo de Pilar.

En estos personajes en los cuales no hay entrega de dones, ni uso de lo metafórico, hay un deseo irrefrenable de Antonio respecto de la inmediatez, haciendo del cuerpo de Pilar un soporte a lo que pretende llamar “Amor” pero según Lacan “El goce del Otro…no es signo de amor”.

BIBLIOGRAFIA.

– Lacan, J. (2006). Seminario 10: La Angustia, Ed.
– Lacan, J. (1987). Seminario 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Bs. As.
– Lacan, J. (2009). Aún. El Seminario. Libro 20.

–  Seminario “La autorización de sexo” de Silvia Amigo.

(*) Psicoanalista. Ex integrante del Espacio de investigación en psicoanálisis. Centro de salud mental Nº1. CABA.

 

 

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